Historia
Al inicio de la última década del Siglo XX, como venía ocurriendo desde hacía tiempo, la industria de la construcción nacional se encontraba trabajando incesantemente. Se hablaba ya de la posibilidad de firmar un Tratado Trilateral de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá, y ello requería que todos los sectores del país revisaran a fondo sus estructuras y las adecuaran a las necesidades de una realidad contundente: mayor competencia.
CEMEX, la empresa cementera líder en México, y entonces cuarta a nivel mundial, consciente de que la construcción en nuestro país había alcanzado ya niveles de excelencia, decidió instituir el PREMIO OBRAS CEMEX como un incentivo a los constructores; después de todo, premiar significa reconocer, y ello se pretendió desde sus inicios. Bajo esta premisa, el galardón tenía como objetivo estimular, fortalecer, distinguir y promover a las mejores obras de los ingenieros y arquitectos para animarlos a superar aún más el trabajo arduo y creativo que ya realizaban.
El reconocimiento se creó a iniciativa de CEMEX en el Estado que vio nacer las operaciones de esta empresa: Nuevo León, entidad ancestralmente identificada por el carácter emprendedor de su gente. Así, en 1991 se realizó la primera edición del PREMIO OBRAS CEMEX, enriquecida por la entusiasta e invaluable participación de instituciones académicas locales, y de organismos relacionados con la industria de la construcción, como la entonces llamada Cámara Nacional de la Industria de la Construcción, hoy CMIC N.L., los Colegios de Arquitectura e Ingeniería del estado de Nuevo León, la Universidad Autónoma de Nuevo León —UANL—, el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey —ITESM—, la Universidad de Monterrey —UDEM—, la Universidad Regiomontana —UR—, la Universidad Mexicana del Noreste —UMNE—, y el Centro de Diseño de Monterrey —CEDIM—, principalmente.
La copiosa participación de los constructores locales hizo de la primera premiación un éxito, dándole una proyección aún más ambiciosa para los años siguientes. Quedó en evidencia la buena recepción por parte del gremio local hacia un evento que reconocía talento, creatividad, calidad y profesionalismo de arquitectos e ingenieros, y de los responsables de diseñar, proyectar, investigar y construir.
Los organismos e instituciones académicas y de la construcción mencionados anteriormente, aportaron su experiencia en la elaboración de la Convocatoria Oficial del I Premio Obras CEMEX, y algunos de sus representantes formaron parte, después, del Jurado Calificador. El Jurado, por la propia naturaleza de su actividad, fue meticulosamente seleccionado año con año, para alejar toda posibilidad de duda en los resultados y, desde siempre, se hizo énfasis en la posición de CEMEX como impulsor y promotor del certamen, pero totalmente al margen de las decisiones colegiadas del Jurado, lo cual ha sido, de origen, una constante fundamental.
En el IV Premio Obras CEMEX, celebrado en 1995, a las categorías originales se adicionaron las menciones honoríficas, para reconocer ciertos atributos sobresalientes.
También se instituyó una importante categoría: Usos Innovadores del Cemento y el Concreto, para distinguir a las obras que, por sus características, hubieran utilizado estos materiales de forma creativa e innovadora.
En el transcurso de la historia del PREMIO OBRAS CEMEX, el Jurado del certamen ha declarado desierta alguna o algunas categorías, pese a contar con varias obras participantes.
Tomar tal decisión no siempre resultó fácil, sin embargo, en cada ocasión significó que el Jurado no encontró en las obras inscritas los méritos suficientes para la obtención de algún premio o mención honorífica.
Lo anterior causó controversia, pero cada decisión del Jurado resultó atinada, ya que el PREMIO OBRAS CEMEX consolidó su prestigio como un evento de procedimientos claros, imparciales y con una mecánica de evaluación profesional y transparente.
Para este año, el evento había rebasado sus alcances iniciales. Quienes participaban, lo hacían con obras que habían sido construidas no sólo en Monterrey o en Nuevo León, sino en la parte norte de la República Mexicana, y representantes de instituciones educativas, así como de organizaciones representativas del gremio de la construcción.
Las primeras ediciones tuvieron como sede del evento de premiación el Auditorio Luis Elizondo de la ciudad de Monterrey, siendo amenizadas por el Concierto Ensamble del Tecnológico de Monterrey, y con la participación de personalidades del medio artístico como Gonzalo Vega, Elena Rojo, Héctor Bonilla y Enrique Rocha, entre otros.
En la búsqueda de la superación constante del evento de premiación, sobresalió el aspecto cultural. Ejemplo de ello fue la segunda edición, en la que se leyeron poemas de Alfonso Reyes, así como la siguiente, en la que se interpretaron bailes flamencos y canciones inspiradas en las letras de Federico García Lorca.
En la V Edición, se dividió la categoría de Diseño Arquitectónico, y se premió en ésta a las obras más sobresalientes en las áreas Comercial, Residencial, Industrial e Institucional.
En la VIII Edición, se cambió la sede al Club Industrial de Monterrey, y para la siguiente edición, la premiación se realizó en el Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey, MARCO, por varios años para la realización del magno evento. Apartir del 2006 la ceremonia se realizó en la Arena Monterrey, dando esto un cambio en la logística y organización del evento y este 2007 se llevó acabo en Cintermex contando con más de 700 invitados a la ceremonia.
Año tras año, el número de participantes aumentó, y en la IX Edición se dio un gran paso en la expansión del Premio Obras CEMEX hacia varias regiones del país.
Las ciudades de México, Guadalajara, León, Monterrey y Puebla fueron sedes del evento; las obras inscritas provenían de las regiones cercanas a dichas ciudades, y las obras ganadoras en cada evento compitieron por un primer lugar nacional celebrado en la Ciudad de México, teniendo como sede el Poliforum Cultural Siqueiros de nueva cuenta, ya que para la edición regional del premio, también se había utilizado este lugar como sede.
Naturalmente, el número de participantes para esta ocasión se desbordó, y la calidad de los trabajos presentados llegó a un nivel sin precedente.
Para el año 2004 la convocatoria rompió fronteras y por primera vez se premiaron obras de cuatro países: Estados Unidos, España, Colombia y Venezuela, logrando dar paso rumbo a la internacionalización.
Un año después, en el 2005, por primera vez en la historia del PREMIO OBRAS CEMEX, se abrió la convocatoria a 12 países en los que CEMEX tiene presencia incluido México: Colombia, Costa Rica, Egipto, España, Estados Unidos, Filipinas, Nicaragua, Panamá, Puerto Rico, República Dominicana y Venezuela.
En el 2006 la convocatoria se amplió a 24 países: Alemania, Austria, Colombia, Costa Rica, Croacia, Egipto, Emiratos Árabes, España, Estados Unidos, Francia, Hungría, Inglaterra, Irlanda, Latvia, Malasia, México, Nicaragua, Panamá, Polonia, Puerto Rico, República Checa, República Dominicana, Venezuela y Tailandia.
Este mismo año CEMEX celebra en el 2006 sus primeros 100 años con el optimismo de haber cumplido con creces el ideal de sus fundadores: transformar su liderazgo en desarrollo sustentable para las naciones. La responsabilidad social de la empresa hacia las comunidades que sirve; el respecto al medio ambiente, a sus recursos naturales y a la biodiversidad de las diferentes regiones del planeta; así como la promoción y difusión de los valores humanos que distinguen todas sus operaciones, son sólidos pilares para que CEMEX sea considerada, en las más diversas regiones y países, como una empresa modelo de la evolución que requiere nuestro mundo de cara al nuevo milenio.
En su edición nacional, el PREMIO OBRAS CEMEX continúa con el crecimiento que año con año ha mantenido desde su creación hace 16 años, consolidándose en el centenario de nuestra empresa, como el más importante certamen de la construcción en nuestro país.
Para la XV edición del PREMIO OBRAS CEMEX se han establecido además los Premios Especiales a la Arquitectura Sustentable y a la Congruencia en Accesibilidad para el certamen internacional. En atención al creciente número de obras participantes que guían su diseño en estos aspectos de solidaridad social y respeto al medio ambiente, el jurado del certamen ha decidido seleccionar, además del ganador, a los dos finalitas para cada uno de estos premios, tanto en su edición nacional como internacional.
El XVI PREMIO OBRAS CEMEX reflejó nuevamente el sobresaliente nivel de las obras ganadoras y finalistas esta visión vanguardista, mediante la cual se logró conjugar magistralmente la creatividad e inspiración de los profesionales de la construcción y el diseño, con los más altos estándares de eficiencia y sustentabilidad.
La presente edición del PREMIO OBRAS CEMEX consolida su evolución constante como promotor de la cultura de innovación y competitividad global en la construcción con concreto, en el marco de un intercambio productivo. Donde cambios en la entrega de material mediante la página de Internet hacen ver el crecimiento, evolución e innovación con la que hace cada día que el PREMIO OBRAS CEMEX tenga más presencia y facilidad de cruzar fronteras.