Premio a la Vida y Obra

Ing. Luis Guillermo Aycardi Barrero

 

 

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Pasión por las estructuras

Para el Ing. Luis Guillermo Aycardi Barrero, la vida es una oportunidad constante de instruirse y llevar sus conocimientos a las aulas. Sus grandes pasiones se constituyen como base para el crecimiento: la docencia en donde se construyen profesionistas y las estructuras que conforman la plataforma de las grandes obras.

Existe una energía que mueve a las personas a realizar cosas extraordinarias: la pasión. Al conocer la vida y obra del Ingeniero Luis Guillermo Aycardi es inevitable notar que esta energía ha estado presente en todos y cada uno de sus numerosos logros.

Por un lado, su entusiasmo por la enseñanza, descubierto desde los comienzos de su carrera, le ha permitido ser parte fundamental en la formación de las estructuras académicas de varias generaciones de alumnos, lo que además lo ha enriquecido y ha forjado su sencilla y agradable personalidad.

Y por otro lado, su pasión por las estructuras, que lo hizo definir desde un principio la línea de acción que seguiría su vida profesional. Las estructuras, aquello que no se ve pero de lo que depende la fortaleza de una construcción, al igual que la educación lo hace con las personas.  Él mismo explica su interés fundamental “(el de las estructuras) es un tema muy lindo, con bases matemáticas que pretende dar seguridad a los usuarios, proporcionarles un mejor modo de vida”.

El Ingeniero Aycardi aprende, enseña, investiga, escribe, construye, trabaja en equipo y dedica su vida a todo aquello que ama, su profesión, su docencia, sus aficiones, sus amigos y por supuesto su familia. Su prolífica carrera es testimonio de una vida repleta de trabajo y dedicación y su huella ha quedado grabada en las vidas de quienes lo han conocido y en las obras que gracias a él, son ahora destino seguro para tantas personas.

 

El comienzo de una rica trayectoria

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“Yo tuve una infancia muy feliz, fui un niño afortunado”, recuerda Guillermo Aycardi colombiano de nacimiento y de corazón al hablar de sus inicios, “tuve unos padres maravillosos, mi padre era un hombre muy sencillo que se formó estudiando y leyendo, como ya casi nadie lo hace. Era culto, capaz de hablar de cualquier tema y a todos sus hijos nos orientó a estudiar y a ser dedicados. Yo por ejemplo, a los seis años ya jugaba ajedrez gracias a él, y era muy bueno. El me enseñó desde muy chico el sentido de la responsabilidad y fue mi educador y guía, me sugirió que me enfocara a las matemáticas, observando que yo sobresalía en esta materia en el colegio. Posteriormente me propuso que eligiera una carrera relacionada con las matemáticas, y en aquel tiempo la más apropiada era la ingeniería, y entre ellas la civil”.

Al entrar a la Universidad Nacional de Colombia a cursar Ingeniería Civil, Guillermo Aycardi Barrero encontró en él un área que definiría su línea de acción preferida, el estudio de las estructuras. Al mismo tiempo, sentía un gran deseo de ser profesor y enseñar “sentí que tenía las condiciones para hacerlo, entonces una vez que me gradué me fui a hacer estudios de especialización sobre Análisis Estructural a la Universidad de Columbia en New York, después estudié Diseño de Estructuras Metálicas en la Universidad de Lehigh en Bethlehem, Pensilvania, y posteriormente regresé a mi Universidad a dedicarme a la docencia” explica.

Las primeras clases que Aycardi impartió no tenían nada que ver con las estructuras “empecé enseñando cosmografía y astronomía, en aquellos tiempos eso se impartía en la carrera, pero las estructuras seguían en mi mente por lo que pronto me encontré enseñando sobre el tema”. Su vocación lo llevó a impartir 19 cursos diferentes en la Universidad que considera su alma Mater. Fue el primer ingeniero en impartir cursos sobre el diseño sísmico.

Este gusto por enseñar se fue convirtiendo en una pasión que lo motiva y que practica hasta la fecha, y la que, en gran parte, fue inspirada por importantes maestros que dejaron huella durante su formación. “Tuve un profesor en el colegio tan absolutamente sensacional en la docencia que todavía trato de imitarlo, José María Arango Peláez, y hubo otros por supuesto, recuerdo con enorme cariño a Antonio Elias Gómez y a Luis María Salamanca, profesores universitarios que fueron para mi ejemplos fantásticos” platica el Ingeniero y agrega “¿qué los hace sensacionales? El conocimiento de la materia es importante, pero más bien es la manera como presentan este conocimiento, sencilla, elemental, comprensible por todos y sobre todo, que despierte inquietudes especiales en el estudiante. A veces no hay que decirlo todo, hay que sembrar la curiosidad en el alumno, de tal manera que él mismo se preocupe por investigar del tema”.

Sin embargo, había otro aspecto profesional que despertaba en él la misma pasión por aprender y enseñar: el análisis de las estructuras, y conciente de que la mejor manera de conocer acerca del tema es con la experiencia, Guillermo Aycardi ha dedicado gran parte de su vida a la práctica profesional.

 

En Colombia: Templo Mormón Bogotá; Torre Colpatria, Bogotá; Aeropuerto Internacional E. Cortissoz de Barranquilla.

 

Gracias a sus especializaciones sobre Análisis Estructural y Diseño de Estructuras Metálicas cursadas en el extranjero, Aycardi abrió sus propias oficinas dedicadas al diseño sísmico, siendo estas las primeras en Colombia en usar computadoras para analizar y diseñar las estructuras. A lo largo de su carrera ha realizado importantes diseños estructurales a nivel nacional e internacional, trabajando para países como Chile, Venezuela, Ecuador, Perú y Estados Unidos.

Primer puente curvo-metálico en Colombia y Edificio Ignacio Umaña de Brigard, Escuela Colombiana de Ingeniería

 

Rasgos de una personalidad sólida

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“Si hay un error de diseño, lo primero que pienso antes de juzgar es ¿lo hubiera cometido yo? generalmente la respuesta es Sí, analizo el porqué del mismo y llamo a la persona que lo realizó para comentarlo, revisarlo y llegar juntos a una solución.”

Dueño de una simpatía que emana de su sencillez y espontaneidad, Luis Guillermo Aycardi practica con seriedad su carrera, conciente de la responsabilidad que trae consigo cada obra. “ La profesión de ingeniero en el campo de las estructuras conlleva mucho riesgo y responsabilidad, ya que tiene en sus manos la vida de muchas gentes, una falla puede ser un gran desastre” expresa con respeto. “He sido llamado para intervenir después de la falla de una estructura o para analizar la seguridad de algún edificio, o bien para mejorar sus condiciones. Entonces sugiero actuar con suprema prudencia, responsabilidad profesional y sobre todo, respeto a los colegas”.

Algo que lo distingue en el gremio es su estilo profesional, guiado siempre por el respeto y empatía hacia sus compañeros y observando en todo momento para aplicar su experiencia y a la vez enriquecerse con los aprendizajes de cada proyecto, todo esto con la misma intensidad. Con la conciencia de un trabajo integrado, en donde todos los responsables tienen su lugar en un proyecto y de eso depende el sano desarrollo del mismo, Aycardi forma equipos, los liderea o se deja guiar, convencido de que solo así se llegará a un resultado satisfactorio en todos los aspectos.

“Si hay un error de diseño, lo primero que pienso antes de juzgar es ¿lo hubiera cometido yo? generalmente la respuesta es Sí, analizo el porqué del mismo y llamo a la persona que lo realizó para comentarlo, revisarlo y llegar juntos a una solución. Evito la crítica, eso es algo muy fácil de hacer hoy en día, hay que comprender que cada día hay más riesgo de cometer errores, aun con el uso de las computadoras”, asegura Aycardi quien considera los cambios tecnológicos mayormente positivos para la profesión.

Testigo de grandes cambios e importantes evoluciones en el ramo de la ingeniería y el cálculo Aycardi ha sabido tomar de los avances tecnológicos lo mejor y aplicarlo para sus proyectos, sin embargo, no olvida lo importante de los métodos tradicionales, “para estar actualizados es menester  estudiar mucho y de manera constante y se necesita también mucha revisión, no hay que olvidar lo métodos manuales porque muchos de ellos aunque sencillos pueden verificar y analizar los resultados de la computadora, con ello podemos retomar el sentido del funcionamiento de la estructura que se tenía antes y los procesos se hacen más concientes, no (se hacen) sólo porque así lo dijo la computadora” asegura.

Su detallada visión en el mundo de las estructuras toma en cuenta todos los factores “en el diseño de las estructuras las matemáticas son una ayuda, una base que guía y orienta, pero las dimensiones planeadas no son exactamente iguales a las del diseño, hay que tomar en cuenta las características de los materiales, las cuales a veces difieren, las formas a veces cambian ligeramente, por ejemplo si la estructura es de concreto la posición de las armaduras no es exactamente igual a la del diseño, en fin, depende mucho del factor humano también” asegura.

Sin duda un rasgo digno de admirar en la personalidad del Ingeniero es su humildad, “cuando se han tenido fracasos, lo importante es reconocerlo, he sido muy afortunado en cuanto a que los errores que he cometido han sido detectados oportunamente por mis colegas, eso lo hace a uno sencillo, (y saber) que no es poseedor de la verdad, hoy veo que lo mío es una opinión y que con mucha frecuencia hay opiniones más valiosas y hay que saber acogerlas”.

Asimismo, asegura que el haber pasado tanto tiempo como profesor ha sembrado gran humildad y sencillez en su persona, gracias a la curiosidad y el cuestionamiento de sus alumnos de quien aprende día a día.

Gracias a su liderazgo, su trabajo constante y a su disciplina de aprendizaje,  su trayectoria profesional en la ingeniería, la docencia y la investigación ha sido sumamente prolífica, numerosos proyectos han contado también con su revisión e intervención para mejor su seguridad y su resistencia a los sismos. “He participado en muchas obras, en todas con un cariño enorme, no podría elegir a una preferida, creo que se quieren como unas hijas. Pero algunas de las aportaciones especiales que recuerdo son un puente metálico curvo en Bogotá con el cual disfruté muchísimo y hay unas bóvedas metálicas cuyo concepto estructural era muy diferente, lo cual me apasiona. Un reto que fue novedoso en su tiempo, por haber sido trabajado por computadora, fue un sistema estructural de tubo entre tubo que se utilizó para un de los edificios más altos de Colombia, fue un reto” recordó.

 

 

 

El hombre detrás de las obras

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Un espacio que cobija y protege, con fuertes estructuras y cimientos sólidos podría ser también la descripción del la vida personal de Luis Guillermo Aycardi. Rodeado de una familia que él mismo define como el apoyo más importante en su vida y de amigos que son como su familia, el Ingeniero vive de manera plena, disfrutando de su gente y dedicado a sus pasiones y aficiones.

"Donde quiera que yo esté es gracias al apoyo de mi familia, soy muy de mi familia y de mis amigos del colegio, a quienes yo mismo me encargo de reunir constantemente. Incluso he recibido ofertas para trabajar en el exterior y no he aceptado por eso, por no dejar lo que más quiero".

Sus cinco hijos han elegido diversos caminos, dos de ellos son ingenieros y trabajan con él, y además heredaron su gusto por la enseñanza. Otro hijo varón es médico cirujano neurólogo, y sus hijas una de ellas es psicóloga y la otra odontóloga. “Todos son muy buenos en lo que hacen, y estoy bien atendido” bromea, “en cuanto a los nietos soy un campeón” asegura el también hincha del equipo de futbol Santa Fé de Colombia, “tengo 11 de todas las edades, desde 18 años hasta 3, y ya estoy viendo cuáles son los que se van a dedicar al diseño de estructuras”.

Ya que su sed de aprender es tan intensa como su inquietud por enseñar, sus aficiones también le permiten enriquecerse y compartir, “soy un amante de la ópera, pero no me limito a escucharla y verla en videos, me gusta hacer viajes cada año a los lugares donde se presenta y luego me gusta enseñar a grupos acerca de la ópera, la escuchamos, la analizamos, la discutimos” platica, “también tengo otra afición que se ha convertido en un gran interés para mi, es el estudio de la vida de Napoleón, interés que comenzó gracias a que leí un libro escrito por el ruso Dimitri Merejkovsky, a partir de ahí comencé a leer cada vez más acerca de este personaje. Aprendí francés gracias a eso e italiano gracias a la ópera. Por supuesto también doy clases acerca de Napoleón”.

En todos los aspectos de su vida, la premisa de Luis Guillermo Aycardi es que siempre hay algo nuevo que aprender y alguien con quien compartirlo, lo que ha permitido que muchas personas se beneficien con la solidez de sus diseños estructurales, que las varias generaciones reciban sus enseñanzas, compartan sus conocimientos y sobre todo sigan el ejemplo del testimonio de su vida y obra.  

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